Una publicación de la cuenta Techno Blazer explica por qué algunas personas sienten escalofríos o piel de gallina cuando la música llega a un punto culminante, como un “drop” o una caída instrumental. La investigación sobre la prevalencia de este fenómeno, llamado frisson, ha variado ampliamente, con estudios que muestran cifras entre el 55 y el 86 por ciento de la población capaz de experimentarlo, aunque otras investigaciones sitúan la cifra más cerca de la mitad de las personas. Un estudio de la Universidad del Sur de California (USC) señaló que solo alrededor del 50 por ciento de las personas siente cosas como escalofríos, un nudo en la garganta y piel de gallina cuando escuchan música, lo que coincide con lo planteado en la publicación original.
Según explican distintos estudios, el frisson se produce cuando el sistema de recompensa del cerebro reacciona simultáneamente a estímulos sonoros, emocionales y de memoria, generando una respuesta física que va desde el aumento del ritmo cardíaco hasta la dilatación de las pupilas. Frisson es una sensación que los humanos pueden experimentar en respuesta a diversos estímulos, y puede manifestarse como una sensación física, como escalofríos o temblores, una reacción fisiológica que incluye piel de gallina, mayor conductancia de la piel, aumento del ritmo cardíaco, aumento de la frecuencia respiratoria y dilatación de las pupilas, y una poderosa respuesta emocional. Para los amantes de la música electrónica, este hallazgo ofrece una explicación científica a esa sensación intensa que muchos buscan en cada set o presentación en vivo, y que suele asociarse con los momentos de mayor tensión y liberación sonora dentro de una pista.

